La Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha presentado los resultados de la tercera fase del ‘Estudio de costes de producción de uva para la elaboración de vinos en España’, un trabajo que confirma la gran diversidad que caracteriza a la viticultura española, una de las principales fortalezas de nuestro sector.
Los resultados se han presentado en un webinario, celebrado esta mañana, en el que han intervenido: Susana García, directora de la Interprofesional del Vino de España; Jose Miguel Carot, catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia en el Departamento de Estadística e Investigación Operativa Aplicadas y Calidad: y Laura Barrado, coordinadora de Área de Vino de SG Frutas y Hortalizas y Vitivinicultura del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, quien ha detallado el funcionamiento de la plataforma Redes Teco, una herramienta complementaria para conocer la realidad del sector que está a disposición también de la viticultura española.
El estudio, desarrollado por la Universitat Politècnica de València, amplía y actualiza la información recopilada en fases anteriores y se consolida como una radiografía completas sobre la estructura de costes del viñedo español. En conjunto, el trabajo incorpora información procedente de 54 denominaciones de origen y 46 variedades de uva cultivadas bajo distintas condiciones agronómicas, climáticas y productivas.
Análisis de costes por denominación de origen y por tipología productiva
Entre sus principales conclusiones, destaca la necesidad de interpretar los costes de producción teniendo en cuenta las características específicas de cada explotación y territorio. Factores como la combinación entre clima, suelo y variedad, los sistemas de conducción del viñedo, el nivel de mecanización, los rendimientos obtenidos o las exigencias normativas generan diferencias significativas entre explotaciones y denominaciones de origen.
El documento evidencia que bajo la realidad del viñedo español conviven modelos productivos muy diversos, con estructuras de costes diferenciadas que responden a condicionantes agronómicos, económicos y territoriales específicos.
Perfiles diferenciados
Los resultados de esta tercera fase muestran además una notable estabilidad en los patrones observados en las ediciones anteriores del estudio, e identifica perfiles claramente diferenciados entre denominaciones de origen. Algunas zonas presentan costes más elevados asociados a modelos productivos específicos y a condicionantes estructurales propios, mientras que otras muestran niveles de costes más contenidos vinculados a mayores rendimientos y sistemas de producción diferentes. Esta diversidad, lejos de interpretarse como una anomalía, constituye uno de los rasgos definitorios de la viticultura española.
Para la Interprofesional del Vino de España, este trabajo representa una herramienta de gran valor para mejorar el conocimiento de la cadena vitivinícola y contribuir a una toma de decisiones basada en información objetiva y contrastada. La actualización periódica de este estudio permite seguir avanzando en la comprensión de la realidad económica del viñedo y poner a disposición del sector información útil para afrontar sus retos presentes y futuros.
